Cómo Asistir a Tus Colaboradores de la Mejor Forma

por Enrique Olguín Alviña.


A nadie le gusta que le digan constantemente qué y cómo hacer las cosas, sobre todo cuando es un tema sobre el que se tiene conocimiento y criterio para manejarlo. Una jefatura que está continuamente supervisando o vigilando a sus colaboradores no genera un ambiente laboral grato o positivo, si no que resta libertad e independencia al desempeño y ejercicio de las labores de las personas a quienes dirigen.




Los estudios muestran que casi todos los seres humanos tenemos una marcada reacción negativa, emocional y fisiológica, a la innecesaria o no requerida ayuda en situaciones que preferimos tener autonomía y soltura al actuar. El “micromanagement”, es decir, estar pendiente de hasta los más mínimos detalles, es un estilo de gestión impopular en los parámetros laborales actuales; a la hora de dirigir y liderar personas en ambientes de trabajo debemos saber cómo poder entregar claramente el mensaje con las tareas y expectativas esperadas de cada colaborador, y al mismo tiempo otorgarles el espacio para que las desarrollen y ejerzan de una manera autónoma y cómoda.


Esta libertad y distancia que debemos dar a nuestros colaboradores no significa que olvidemos y dejemos sin revisar las gestiones y tareas que se desarrollan en el área de trabajo que supervisamos. También tenemos que encontrar formas de motivar, dar consejos y asistir cuando sea necesario, sobre todo en el contexto actual donde la mayoría trabaja remotamente, desde el hogar, con poca interacción social/laboral, y con pocos momentos donde podremos crear oportunidades para asistir y ayudar en el desarrollo de las labores de nuestros colaboradores.


Varias investigaciones indican que los rendimientos personales mejoran notoriamente en una empresa cuando esta tiene métodos establecidos y oportunos para asistir a sus colaboradores, entregándoles instancias donde puedan buscar ayuda y apoyo en sus tareas. Para comenzar a crear este escenario en nuestros espacios laborales podemos partir poniendo en práctica 3 estrategias claves:



1. Encuentra el momento oportuno para asistir: Debemos observar y escuchar hasta que intuyamos cual es el momento adecuado para ofrecer ayuda, cuando pensemos que la otra persona está en una actitud favorable para oír receptivamente. Normalmente este momento se da cuando la persona ya está comprometida con alguna labor y se ha enfrentado a los primeros obstáculos que esta presenta.


2. Declara que tu intención es colaborar: Cuando intervenimos en las labores de alguien pueden generarse situaciones complicadas si no aclaramos nuestro fin, por esto debemos establecer en primera instancia que estamos dispuestos a ofrecer ayuda o apoyo, y que deberían sentirse cómodos a la hora de buscar asistencia. Muchas veces buscar o recibir ayuda nos hace sentir vulnerables; un líder o alguien con un rol de jefatura debe clarificar su propósito al participar o intervenir en las labores de algún colaborador, explicando que la intención no es juzgar, si no que contribuir.


3. Adáptate al ritmo requerido: Tenemos que entender y analizar cada situación o tarea particularmente, adaptándolas a cada persona en base sus necesidades. Dependiendo de la labor en la que nos estemos enfocando estableceremos cuanta intensidad y tiempo requeriremos dedicar como apoyo y asistencia. Para esto se debe realmente entender las labores y problemas que tenga cada colaborador, asimilando la profundidad de las tareas y cuanta energía y tiempo exige cada tema en especial.


Para ser un buen líder debemos saber cómo y cuándo ayudar a nuestros colaboradores, encontrar los momentos oportunos y adaptarnos a las necesidades requeridas de la situación. En Bonum Vita nos dedicamos a asistir y apoyar a las empresas en búsqueda de mejores experiencias laborales, relaciones interpersonales con mas emociones positivas y estrategias para aumentar los niveles de felicidad y bienestar en los espacios de trabajo…contáctanos, conversemos y Co-Laboremos.



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