Confianza Para Mejores Desempeños

La neurociencia cada día nos está aportando más antecedentes para, si es que nos gestionamos adecuadamente, generemos mayor bienestar personal, social y por supuesto también laboral.


La oxitocina es una hormona, un agente, que entre otras funciones (maternidad especialmente) estimula y promueve comportamientos prosociales, a través de la empatía, generando estados superiores de confianza y generosidad. Esta es una hormona “amiga” que nos regala sensaciones de placer y bienestar cuando se sintetiza en el cerebro.

Es esta hormona la que al elevarse en las personas provoca ambientes de confianza que les permiten interactuar desde una posición segura, con mejores emociones y libres para desarrollar sus talentos, energía y lograr mejor relacionamiento.

En las organizaciones podemos promover comportamientos prosociales beneficiosos o inhibirlos ya sea si generamos ambientes de confianza o desconfianza.


Los estudios de neurociencia, entre los que se cuentan los de Paul Zak de la Universidad de Claremont, identifican como un agente clave en estos comportamientos a la oxitocina en investigaciones realizadas en varias empresas.


Es así como este enfoque de "Neuromanagement" proporciona una base científica para entender que la confianza es un factor importante que puede afectar positiva o negativamente las organizaciones. Dentro de las conclusiones de estas investigaciones se señala que la empatía y la confianza están íntimamente ligadas a la síntesis y generación de Oxitocina, y que ésta activa los comportamientos prosociales deseados.

Las empresas, organizaciones que mantienen un elevado nivel de confianza entre sus líderes y colaboradores obtienen como recompensa un aumento significativo en el grado de compromiso, relaciones positivas, colaboración, fidelidad laboral y mejores niveles de sensaciones óptimas. Esto es emociones potenciadoras dentro de la organización que se transforma en un activo valioso, medible y que significa además una ventaja competitiva sobre sus posibles “rivales”.


Usando estos conceptos, es decir, trabajando los liderazgos, los sistemas y procesos que tiene la organización en base a promover una cultura de confianza, la empresa obtendrá interacciones interpersonales que facilitarán la expresión de la Oxitocina, y ello redundará en mayor bienestar laboral generando un círculo virtuoso que nutrirá e impactará al producir mayores resultados, fidelidad y orgullo de parte de todos sus colaboradores.


La respuesta está en la decisión que tome la organización, si necesitamos comportamientos y desempeños excepcionales de quienes participan de la empresa, la estrategia está al alcance y la neurociencia lo corrobora: Trabajemos en generar organizaciones llenas de confianza en todos los sentidos.

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