¿Es Flojera o Des-motivación?

NO existen los niños flojos. Ese niño que no quiere levantarse para ir a la escuela durante la semana, llegado el fin de semana nos saca de la cama casi al alba cuando quiere ir a practicar el deporte que ama o la actividad que lo apasiona. ¿Cuál es la diferencia?: Motivación.

En el ámbito laboral existe la creencia de que debemos ser productivos constantemente todo el día y hasta es común etiquetar de flojo a quien no se muestra ocupado a cada instante. Sin embargo, esto ignora lo que muchos estudios han demostrado constantemente; nuestro cerebro funciona mejor concentrándose por intervalos acotados de tiempo. La idea es trabajar menos, pero de forma más eficiente, siendo más productivos y al mismo tiempo teniendo más tiempo libre que disfrutar.


Si vemos la ciencia y los estudios que hablan sobre la evasión de tareas, procrastinación (muchas veces llamada flojera), encontraremos que cuando una persona tiene real interés por un objetivo, pero aun así no logra cumplirlo, no es por falta de motivación; si no; por no saber dividir la tarea en pequeñas partes que den pasos simples a seguir; o, por agobiarnos con ansiedad y perfeccionismo; o por simplemente tener demasiadas cosas que hacer.

Si tenemos tareas muy demandantes que nos parecen imposibles de realizar, que nos agotan física y mentalmente, es muy probable que creamos que estamos siendo flojos, o no haciendo lo suficiente para cumplirlas.


Debemos replantearnos el concepto que entendemos por flojera, enfatizando lo que la ciencia ha demostrado; la persona promedio puede concentrarse y estar enfocado realmente, solo por cortos periodos de tiempo, entre 4 a 5 horas por día.


Mantener un flujo de trabajo o una dedicación de forma óptima, productiva y eficiente, tiene mucho que ver con el concepto de Flow, es decir vivir la experiencia óptima. Este concepto apunta a dar lo mejor nuestro, dedicación, foco, energía y tiempo a una tarea poniendo nuestro mejor esfuerzo con las mejores emociones. El resultado es vivir la experiencia óptima donde a veces podemos incluso perder la noción del tiempo porque estamos absortos en la tarea. Es notable que una vez que vivimos este Flow nos damos cuenta que hicimos lo mejor, dedicamos nuestra energías y cognición y tiempo para sentirnos que “lo hicimos”, y nos sentimos llenos de emociones gratificantes por habernos dado permiso para enfrentar una tarea o dedicación de la mejor forma.


Viviendo lo que se llama Experiencia óptima o Flow obtenemos como resultante que la tarea que hicimos, la hicimos mejor, en menos tiempo, nos sentimos emocionalmente reconfortados y queremos repetir la experiencia.

Uno de los elementos que no ayudan a vivir el flow y por lo tanto nos hace perder concentración, foco, energía y disposición es el “Multi-tasking” es decir hacer muchas cosas que requieren de nuestra atención y cognición plena para realizarlas. Eliminando la multitarea, e incorporando elementos que facilitan el Flow como apagar alarmas, notificaciones, avisar que estaremos concentrados en algo por un tiempo, evitar distracciones, etc; nos posibilita para manejar el tema que enfrentaremos, poner nuestra disposición, capacidades y fortalezas al servicio de la tarea y nos ayudará a vivir la experiencia óptima al realizar nuestros deberes.

Encontrar una motivación, un propósito y sentido en lo que hacemos, nos ayuda también a querer realizar la dedicación y es un antídoto a la procrastinación.


Sabiendo esto, será más fácil ser conscientes del tiempo que necesitamos dedicar a cada tarea para rendir de manera óptima, estando realmente concentrados y enfocados; por una parte, y, del tiempo dedicado para recreos, distracciones y descansos necesarios por otra; para mantener un equilibrio sano en nuestras vidas, entre ocio y trabajo, que nos haga ser mas felices y al mismo tiempo mas productivos.

Entradas anteriores