Esperanza


Desde antes de su concepción una empresa ya significa y es sinónimo de esperanza, un sentimiento presente donde direccionamos nuestra confianza hacia algo que aún no ha sucedido o que todavía no es tangible. Esta idea se mantiene firme como guía en el crecimiento y desarrollo de la empresa, indicando el camino por donde idealmente queremos continuar, y así mismo, sumando las ilusiones de quienes van uniéndose como nuevos aportes en el proceso de cumplir los objetivos deseados. Entonces, el sentimiento de esperanza en la empresa cambia y toma un valor aun mas grande ya que significa además la esperanza de todos sus colaboradores, beneficiándose ambas partes de manera simbiótica al sostener y generar la confianza necesaria de un ambiente que permite alcanzar metas y cumplir ilusiones.



Por esto la esperanza no es una estrategia ni un plan dentro de la compañía, ya que representa algo mas grande, es parte de su identidad, genera una visión que inspira y convence, un motor para cumplir objetivos. La esperanza es un enfoque de liderazgo, mantenerla activa y bien expresada es la tarea más importante para cualquier líder. Esto supone que son los lideres los responsables de infundir esperanza en los demás y que también sus acciones influirán directamente de manera positiva o negativa a la percepción de esta.



Una cultura organizacional impulsada por la esperanza inspira a las personas hacia el crecimiento tanto personal como grupal de la empresa, por eso la importancia de tener claro cuáles son los factores que más influyen y las mejores maneras de poder aportar en este sentido. Acá te dejamos algunos consejos que podrás aplicar para potenciar la esperanza en tu ambiente laboral:

· Estableciendo y logrando metas: Involucrar a los colaboradores en el establecimiento de metas es mucho mas beneficioso que solo informarlas. Cuando los mismos colaboradores indican sus propios objetivos estos tienden a ser más altos y exigentes, generándose además una sensación de control y compromiso sobre estos.

· Metas por pasos: Es buena idea dividir los grandes objetivos en etapas, de manera que ir alcanzando cada nivel signifique esperanza y optimismo, así se puede ver como algo más lograble y se genera emoción por el cumplimiento de cada hito.

· Ser un apoyo: Generar instancias de apoyo donde los líderes se involucren y acompañen en el cumplimiento de los objetivos, velando además por el correcto uso y aprovechamiento de recursos y tiempos.

· Reconocer: valorizar y destacar las buenas labores y desempeños tiene un efecto muy positivo en la gestión de los colaboradores, también fortalece buenas conductas y atributos beneficiosos o destacables.

· Alinear los talentos: Saber reconocer en qué, y cómo destaca cada persona, asignándole la tarea y de la manera que mejor se adecue a sus fortalezas y capacidades. Cuando los talentos se adaptan a los roles, los beneficios por la tarea se multiplican, ya que esta se llevará a cabo de manera correcta y la persona disfrutará el momento.



En Bonum Vita acompañamos y ayudamos a las empresas en la generación de espacios y ambientes donde se vivan más y mejores emociones positivas que hagan de la experiencia laboral una fuente de bienestar y esperanza …contáctanos, conversemos y Co-Laboremos.









por Enrique Olguín Alviña.

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