Mejor Comunicación, Mejor Relación

Comunicarnos mejor, de una manera mas efectiva y positiva, nos ayudara a alcanzar nuestras metas y mejorar nuestras relaciones interpersonales.


La comunicación es fundamental en la fundación de relaciones sociales, crea interacciones, conecta a las personas y construye vínculos. Nuestra habilidad para expresarnos y escuchar determinará de gran manera la red social que tengamos a nuestro alrededor y forma en que nos conectamos con ella.


Para apuntar a mejorar la calidad de cómo nos comunicamos, y expresarnos de buena manera más positiva, tomando en cuenta estudios publicados recientemente, te entregamos consejos y sugerencias para tener en cuenta a la hora de relacionarnos y comunicarnos con otras personas, sobre todo si es alguien con quien no tenemos mucha confianza o aun no conocemos muy bien. Estos cinco consejos nos ayudaran a tener una mejor actitud cuando nos comuniquemos, profundizando nuestras relaciones e influenciándolas de una manera más positiva:


1. Saludar: Cuando comunicamos nos estamos relacionando con quienes interactuamos, esta acción recíproca normalmente comienza con un saludo, un acto simple pero significante, que de alguna forma dictará la tónica de la conversación. Por esto, es común que cuando alguien comienza un diálogo sin saludar previamente, y va directo al tema que le atañe, la otra persona se puede sentir ofendida o pasada a llevar. Necesitamos el trato personal y reconocer a la otra persona cuando conversamos, validar y demostrar consideración ayudará a que nuestro mensaje sea mejor percibido. En el ámbito laboral, lo buenos líderes y jefaturas crean oportunidades para conectar mejor con sus colaboradores; saludándolos y chequeando como se encuentran, de esta forma están constantemente construyendo una relación.


2. Preguntar para Averiguar: A grandes rasgos podríamos distinguir y separar las preguntas entre, abiertas o cerradas. Las preguntas cerradas - “¿prefieres el mar o la montaña?”- encasillan y angostan la conversación en un sentido y no permiten que el interrogado pueda expresarse libremente. Por otro lado, las preguntas abiertas - “¿Dónde te ves en 5 años más?”- dejan libertad para decidir qué se quiere compartir y decir. La idea es tratar de cambiar de preguntas cerradas a abiertas, para generar ambientes de confianza y preguntar desde una posición de interés genuino, humildad y curiosidad.

3. Reconocer y Elogiar: Lo que decimos y hacemos influye en quienes nos rodean. Impacta en cómo se sienten y desenvuelven las personas en el momento, y puede influir en quiénes se convierten a futuro. Elogiar, reconociendo el trabajo o valor de otra persona es una de las mejores maneras que tenemos para afectar positivamente en alguien. Es la forma que podemos hacer sentir bien a los demás acerca de sí mismos, dándoles seguridad y confianza. Sobre todo, si tenemos una posición de jefatura o gente a cargo; elogiar y reconocer a los colaboradores generará un mejor y más productivo ambiente laboral.


4. Decir lo que sentimos: Revelar lo que pensamos, lo que sentimos, de una manera auténtica y respetuosa es la forma en que podemos mantener un estado de cercanía y conexión con los demás. Hacerlo de una manera honesta, congruente en como nos sentimos por dentro y como nos vemos por fuera, reflejando personalmente qué pensamos y qué valoramos, hará que resuene positivamente en los demás lo que hablemos. Las investigaciones demuestran que las jefaturas que practican discursos abiertos y honestos con sus colaboradores y clientes manejan mucho mejor las crísis a las que se tengan que enfrentar.


5. Escuchar: Aprender a ser un mejor oyente no es algo fácil, pero los expertos concuerdan en que es una habilidad común entre los buenos líderes. Saber escuchar real y profundamente a otra persona ayuda a reducir las diferencias que se puedan percibir, y genera cercanía y confianza. La habilidad de poder comprender a alguien, independientemente si pensemos que está o no en lo correcto, requiere mucha empatía y el tacto para no juzgar su posición, si no, comprenderla. Aparte de tener la disposición y actitud de querer escuchar a alguien, es importante también demostrarlo con nuestro lenguaje no verbal, nuestra posición corporal y gestos faciales demostrarán cuanta atención estamos prestando a quien nos habla.


Comunicarnos positivamente nos ayudará a crecer como personas y profesionales, a generar mejores y más profundas relaciones interpersonales basadas en la confianza y nos facilitará el camino para alcanzar nuestros objetivos. El secreto está en la intención que le pongamos; todos podemos elegir usar nuestras palabras de una manera positiva para comunicarnos desde el cariño y respeto.

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