Sentido y Propósito

Muchas veces y en diferentes etapas de nuestra vida podemos encontrarnos agobiados por estar continuamente ocupados en labores y ocupaciones, o podemos caer en la rutina de vivir repitiendo las mismas tareas jornada tras jornada, sintiéndonos de alguna manera estancados o estáticos. Cuando vivimos estas situaciones o etapas donde tenemos pocas instancias para pensar sobre el futuro o proyectarnos en el tiempo suele deberse a que no tenemos claro cuál es el propósito o sentido por el que hacemos las cosas o simplemente no nos lo habíamos preguntado.



El tener propósito o sentido podríamos definirlo como la sensación de tener una intención permanente de lograr un objetivo a largo plazo que sea realmente significativo a nivel personal y que también tenga como finalidad hacer algo bueno, generar un impacto positivo en el mundo.


Esta decisión de dirección en nuestras vidas no debe ni tiene por qué ser algo permanente. Nuestro sentido de propósito cambiará a través de los años, con cada etapa que superemos o proceso nuevo que experimentemos podremos ir variando, ampliando, reduciendo o incluso cambiando totalmente la sensación de sentido y propósito que sintamos como personal.


El concepto de tener un propósito o sentido es mucho más que plantearse metas y objetivos en el tiempo, se trata de una sensación que responde a nuestra parte más humana y personal, es definir una identidad, quién queremos ser, encontrar esas motivaciones intrínsecas que dan dirección y rumbo a nuestras vidas comprometiéndonos a vivir de esa manera.


Solemos asociar el propósito o sentido con una pregunta que nos ayudará a comprender e identificar mejor este concepto: ¿Para qué? Es decir ¿para qué hacemos lo que hacemos, ¿Cuál es el beneficio último, a quién o quiénes contribuimos con lo que hacemos? De esta manera ponemos el foco en buscar una visión, un aporte a otros y a nosotros mismos a través de nuestras acciones. La recompensa al hacer esto es una mejor sensación de bienestar, mayor compromiso con lo que hacemos, aumento en nuestra autoestima y reafirmar nuestras fortalezas, características y habilidades.


Al igual que la felicidad, el propósito o sentido es una practica constante donde participan muchos factores, si logramos tener presente nuestro sentido de propósito a medida que recorremos nuestras vidas, revisándolo y renovándolo cada cierto tiempo y viviendo coherentemente con esta sensación, las investigaciones dicen que podremos experimentar mayores momentos satisfactorios y significativos que impacten de manera positiva en nuestros niveles de bienestar.


Como señala la antropóloga chilena Patricia May: “La búsqueda de sentido, de una razón profunda para vivir, de algo esencial que connote nuestro “estar en el mundo” es algo tan generalizado que podríamos decir que caracteriza al ser humano contemporáneo”


Hay muchos elementos, situaciones que nos ayudan, que nos aportan al sentido, al propósito, entre estos están:

• La práctica de la espiritualidad

• La búsqueda de la belleza (filosofía, arte, ciencia)

• La creatividad.

• La consagración a una causa.

• El altruismo

• El amor en cualquiera de sus dimensiones.

• La vida en familia.

• La entretención y el deporte.

• ¡El trabajo!


Otro autor desatacado, que en su lectura nos ayuda a encontrar sentido, es Victor Frankle, el Psiquiatra alemán, él señalaba en su libro “Hombre en busca de sentido”: “Básicamente el sentido se desarrolla entre la autorrealización y la trascendencia, y cuando éste es posible “lo que se percibe siempre sobre el trasfondo de la realidad es

la posibilidad de transformarla”


Es importante tener presente que así como los elementos que nos aportan sentido nos ayudan en nuestra percepción de calidad de vida , sin duda hay consecuencias cuando hay ausencia de sentido en nuestras vidas, entre estas figuran:

· Hedonismo

· Conformismo

· Sumisión

· Aventurismo

· Nihilismo

· Apatía

· Trabajo Compulsivo

· Sexualidad compulsiva

· Adicciones

· Sensación de orfandad (no pertenencia)


Podemos trabajar para lograr que desde la infancia las personas tengan nociones de la importancia de encontrar un propósito, sentido y ayudar a construirlo. Laboralmente, desde el liderazgo, tenemos el desafío de llevar a los colaboradores a vivir y practicar el sentido, enfocándose en el servicio, en cómo es un beneficio propio y hacia los demás.

Una buena practica es conversar de esto en los equipos guiándolos para lograr que se concentren en el bien final de lo que hacen y llevarlos a pensar en un motivo para el día a día, alcanzando así un desarrollo y maestría personal, permitiéndoles además tener una visión a largo plazo, hacerse responsables de sus metas, desafíos y potenciar sus fortalezas sintiendo un mayor nivel de autoestima y la vivencia exquisita al poder contribuir a los demás.



En Bonum Vita nos dedicamos a asistir y apoyar a las empresas en búsqueda de mejores experiencias laborales y relaciones interpersonales con más emociones positivas, acompañándolos a generar del trabajo un factor positivo para nuestro bienestar aportando a nuestra sensación de felicidad, sentido y contribución…contáctanos, conversemos y Co-Laboremos.

Entradas anteriores